27 enero 2006

¿Gabo deja de escribir?

Ayer por la mañana escuchando Hoy por hoy en la Cadena Ser (qué buenas son las vacaciones...) me he topado con la sorprendente noticia de que Gabriel García Márquez ha dejado de escribir. Aparecia publicado en La Vanguardia del día 26 de enero y las declaraciones las había hecho en el marco de una entrevista concedida a Xavi Ayén para el Suplemento del dicho diario.

La idea de que un artista tan prolífico pueda dejar de escribir parece cuando menos sorprendente, que deje de mostrarnos su realismo mágico. Su obra está colmada de grandes novelas como El Coronel no tiene quien le escriba, Crónica de una muerte anunciada y su novela cumbre Cien años de soledad .Su carrera, jalonada de alternancias entre el periodismo y la publicación de novelas, fue coronada en 1982 con la concesión del Premio Nobel de Literatura.

El autor de la entrevista comentaba que el autor le decía que hace más de un año que no escribe y que se ha ganado un descanso, aunque no obstante, asegura que no volverá a escribir si no le "sale nada de las tripas", lo que a los colaboradores de la Cadena Ser y a una servidora le suena como mantener una puerta abierta al regreso. ¿Acaso puede uno mantenerse alejado definitivamente de lo que ha sido su vida?

Evidentemente me mostrareis ejemplos de gente que ha llegado a la cumbre de su carrera y luego lo han dejado, pero a mi me sigue resultando extraño. Muy hastiado de todo lo que has hecho hasta ahora tienes que estar, y teniendo en cuenta que hace apenas 2 años publicó Memoria de mis putas tristes.

2 comentarios:

Darthz dijo...

Vaya, yo he leído casi entero Cien años de soledad, aún no lo acabé, y la prosa de este autor es genial, me encanta. Una triste noticia, sin duda.

Por cierto, acabo de encontrar tu blog por medio de un enlace en el de Red Stovall y me gustó, si quieres podríamos enlazarnos también, ya que a mi también me apasiona el cine y la literatura, y nos leamos así cuando lo deseenmos. Un abrazo!

Pedrito el taleguero dijo...

Gabo deja de escribir, qué TENSIÓN, ¿eh? Ehem ehem...