... y llegan las bodas.
La boda del sábado fue especial...
La Doceava Noche es para los Ingleses la mágica Noche de Reyes, ese momento en el que se conjugan todas las ilusiones cuando eres niño y que sueñas con mantener toda tu vida. Renuevo todas y cada una de mis ilusiones con libros, poemas, canciones y películas, con toda forma de expresión que deja huella en mi...
Me encanta tumbarme a leer, escuchar una buena canción, el cine, lo normal... y viajar, viajar lejos, ya sea física o mentalmente...
que cumple 76 expléndidos años, no puedo más que hacer una reverencia ante él y un humilde homenaje.
O aquel hombre que quiso reinar. El león que permanecía en su puesto. El monje culto que investigaba misterios. Rudo lugarteniente de Eliot Ness en el Chicago de los años veinte. Un día descubrí que también podía ser el padre de uno de mis héroes y ser tan aventurero como él. Un Robin que envejece con su Lady Marian. Es Corazón de León y el único hombre que escapó de La Roca. Escritor huraño e incluso un explorador destinado a arreglar las cosas.
Una ya no tiene edad para que los cadetes del Amerigo Vespucci la inviten a la esperada fiesta ( 400 cadetes italianos, vestiditos de gala invitando jóvenes coruñesas), pero sí que conseguí ir a una mucho más modesta, pero acojedora y entantadora en el barco noruego Christian Raddich, que tenía el honor de haber participado en la primera edición de la Regata, hace 50 años. La salida de los barcos con las velas extendidas desde la península de la Torre de Hércules es un maravilloso espectaculo, aunque este año se tiñó tristemente de humo incenciario.
He comentado mi pasión por sus ciudades y campiñas. Ahora le toca a ellos: Los Monty Python.
No estan todos los que son, a todos supongo que nos falta alguno, pero sí son grandiosos los que están. Ver la canción de los leñadores adaptada a un grupo de Guardias Civiles, con un fabuloso Richard Collins Moore queriendo ser miembro de la Benemérita, o el padre intelectual de hijo minero, con piso en zona residencial de la ciudad... Miguel Ángel, el Papa y ciertas discrepancias con La Última Cena... En resumen: risas, y risas y más risas, y cuando crees que terminan, más risas...y cuando sales del teatro, lo comentas, lo recomiendas, más risas y deseas que vuelvan pronto.