Desde el mes de julio esta Noche ha pasado por largos períodos de inactividad. No porque mi vida haya estado inactiva, tampoco demasiado activa, pero sí más bien unida a y marcada por las palabras que dan título a mi anterior post.
Ha sido un año malo, para olvidar, porque aunque la vida ya nos hace madurar de por sí con las búsquedas de trabajos, desengaños y demás, se vuelve muy cuesta arriba en ciertos momentos en los que te tienes que despedir para siempre de la gente que quieres, y vivir sólo de los recuerdos que ellos te dejan. No se han ido de todo, siempre estarán ahí, pero es imposible echarlos más de menos.
Alguna escapada ha habido a explorar nuevas tierras, ya saben que esta dama inglesa tiene afán explorador, y esta vez tocó visitar tierras Silicianas: Palermo,
Agrigento, Siracusa, Catania, griegos, romanos... una ruta completita por las tierras de la Mafia, con fotos en sitios muy "Corleone", miren sino estas escaleras y díganme a que les recuerdan... Unos paisajes sorprendentes, mezclados con una manera imposible de conducir ( y se lo dice alguien que ha sufrido el tráfico de Shanghai y El Cairo). Mucha pasta, Cannoli Sicilianos , Cassata( con sus correspondientes kilos de más al cuerpo), Limoncello y mucho más.
Ha habido teatro, entre otras Closer, con una fantástica Belén Rueda dirigida por Mariano Barroso, y Como abejas atrapadas en la miel, una obra que habla de la subida y bajada del los famosos, de lo turbio de todo eso. Cine también, esta dama no podía dejar de ver Elizabeth: la edad de oro, mucho más visual que la primera parte pero llena de matices y con una espléndida actuación de Cate Blanchet.
La lectura es otra cosa. He terminado con la saga de
Harry Potter que saben que me tenía completamente enganchada, con cierta indiferencia y sensación de que podría haber sido más valiente al terminar. El
último libro del que les he hablado me encantó y poco más en estos meses, el tiempo era un bien escaso. En la lista de espera está un
regalo del buen pirata
Jeremy Fox y otros muchos comprados compulsivamente en la
FNAC.
Muchas cosas han quedado en el tintero, muchas he olvidado y muchas no las olvidaré nunca. Hago pues una firme promesa de ser más constante, aunque mi vida sea poco interesante.